Nos sumamos a la campaña del Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa, que entregará tarjetas en el Parlamento Europeo con las opiniones ciudadanas sobre el trabajo decente

Jornada 7oct_MTCLa Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) y la Delegación de Pastoral Obrera de la Diócesis de Cartagena se van a sumar en los próximos días a la Jornada Mundial por el Trabajo Decente que la Organización Internacional del Trabajo (OIT) ha establecido el 7 de octubre en todo el mundo. Se trata de una oportunidad para reivindicar la dignidad del trabajo y de honrar los derechos de los trabajadores y trabajadoras.

Desde nuestra situación de crisis marcada por el drama humano del desempleo -que está en el origen del empobrecimiento de las familias, los desahucios y la impotencia que genera la pérdida de derechos sociales y laborales- junto a los recortes drásticos de las prestaciones públicas, no renunciamos y seguimos apostando por el objetivo de la Organización Internacional del  Trabajo: “Conseguir un trabajo decente para todos los ciudadanos del mundo”. Al igual que Jesucristo, quien nos enseñó a entender el trabajo como fuente de vida y de dignidad.

HOAC y Pastoral Obrera invitan a todos los trabajadores y trabajadoras, especialmente a los cristianos, a sumarse a los diversos actos convocados por las organizaciones sindicales para el día 7 de octubre. Y en concreto, los militantes de la HOAC van a repartir unas tarjetas en esos actos para que los ciudadanos escriban en ellas qué significa un trabajo decente. Esta iniciativa está organizada en diferentes países europeos por el Movimiento de Trabajadores Cristianos de Europa (del que la HOAC forma parte) y serán entregadas el próximo mes de enero al presidente del Parlamento Europeo.

Como nos recordó Benedicto XVI en su encíclica “Caritas in veritate”, apostamos  por “un trabajo que sea expresión de la dignidad esencial de todo hombre o mujer: un trabajo libremente elegido, que asocie a los trabajadores al desarrollo de su comunidad; un trabajo que haga que los trabajadores sean respetados evitando toda discriminación, que permita satisfacer las necesidades de las familias y escolarizar a los hijos sin que se vean obligados a trabajar…un trabajo que permita a los trabajadores organizarse libremente y hacer oír su voz… un trabajo que asegure una condición digna a los trabajadores que llegan a la jubilación.”

El trabajo que somos capaces de crear como sociedad es medida de la decencia de esta, una sociedad decente es aquella que no humilla a las  personas. Estamos viviendo a diario situaciones en que el trabajo lejos de ser un bien para la persona la esclaviza, condicionando su libertad, la empobrece y la deshumaniza. Considerado así el trabajo es una variable económica y el trabajador una mercancía.

Desde la Pastoral Obrera y la HOAC, en este día, renovamos nuestro compromiso de promover la dignidad de la persona mediante el trabajo que es honorable, paga salarios justos, promueve la igualdad de oportunidades, protege los derechos de las personas migrantes…en definitiva reconoce la dignidad dada por Dios a la persona trabajadora.

Y nos unimos finalmente al papa Francisco:

“La sociedad no es justa si no ofrece a todos un trabajo o explota a los trabajadores. ¡El trabajo nos da la dignidad! Quien trabaja es digno, tiene una dignidad especial, una dignidad de persona. (…) “No pagar lo justo, no dar trabajo, porque sólo se ven los balances,  sólo se ve cuánto provecho puedo sacar… ¡Esto va contra Dios! Las personas son menos importantes que las cosas que producen beneficio para los que tienen el poder político, social, económico”.

(Homilía del Papa Francisco. 1 de mayo de 2013)

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